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  La Patagonia, cada vez más cálida
El calentamiento climático se acelera desde los '70. 1998 fue el año más cálido. Científicos estudiaron 400 años, observando árboles y glaciares.


La Patagonia hoy no es la misma que hace treinta años atrás. Los rigores del frío que la caracterizaron por siglos van cediendo lentamente y, desde la década de los setenta, se viene profundizando un sorprendente fenómeno del calentamiento que eleva las temperaturas y hasta modifica la geografía.Algunos meteorólogos habían advertido el proceso y el intuitivo hombre común podía darse cuenta de que los curiosos inviernos eran más prolongados de la cuenta En los '60, por ejemplo, un vecino de Bariloche sacaba nieve a raudales de las entradas de sus casas en la partes más céntricas de la ciudad. Hoy se contenta con verla en los cerros y ruega por su abundancia para no decepcionar al turista.Pero esta vez el calentamiento climático, gradual primero pero más acentuado en los últimos años, tiene rigor científico.Investigadores argentinos y chilenos advirtieron que el calentamiento climático que se registró durante el siglo XX, y en especial a partir de los años 70, en la Patagonia y la región de los Andes del Sur es inusual y afectó a los hielos, la vegetación y la fauna.En un informe que publica la última edición de la revista "Climatic Change" y que anticipa ayer el diario "La Nación", los investigadores alertan que "nunca en los cuatro siglos pasados las temperaturas a lo largo de los Andes del Sur alcanzaron los niveles del calentamiento actual".1998 fue el más cálido de los últimos 400 años La publicación editada por Kluwer Academic Publishers en Holanda, dedica 56 páginas al trabajo de estos científicos El director del estudio, Ricardo Villalba, explicó que el objetivo del trabajo es "caracterizar la variabilidad climática a través de indicadores de la vegetación". Villalba es ingeniero forestal de la Universidad de La Plata, doctor en Geociencias de la Universidad de Colorado y posdoctorado en el mismo tema en la Universidad de Columbia, Nueva York. Condujo las investigaciones Estudio minucioso y atípico El estudio titulado "Cambios de largo plazo de la temperatura en los Andes del Sur, las variaciones del siglo XX en el contexto de los últimos 400 años", se realizó mediante la reconstrucción de la temperatura para las zonas norte y sur de la Patagonia desde 1640 basadas en los anillos de crecimiento de la lenga (Nothofagus pumilio)."En la Patagonia estudiamos lengas, alerces, cipreses y araucarias. En el Noroeste, nogales criollos y cedros; en la Puna, churquis y queñoas; en la zona árida, todos los algarrobos.", señala el científico Como hay pocas estaciones meteorológicas que tengan registros de más de 100 años, el grupo integrado por argentinos y chilenos (estos últimos de la Universidad Austral y la Universidad de Chile) se dispuso a estudiar los Andes patagónicos a partir de los sistemas montañosos, los glaciares y la vegetación añosa Explicaron que los sistemas montañosos proveen registros ambientales de períodos prolongados Además, se trata de una de las áreas menos afectadas del mundo por la actividad humana, lo que facilitó el estudio de la variabilidad natural del sistema climático ¿Cómo pudieron estudiar el cambio de clima a través de los árboles?Los investigadores se concentraron en los anillos anuales de longevas especies arbóreas, como la lenga y el alerce "Los árboles ofrecen series continuas, que pueden datarse con absoluta precisión, y normalmente se extienden por varias centurias, y hasta milenios -indicó Villalba-. Entre las lengas hay ejemplares de hasta 400 o 500 años, y entre los alerces encontramos árboles de hasta 3500 años, es decir que están en el Parque Nacional Los Alerces desde antes de Cristo." La lenga, en contacto con la nieve y muy próxima a los glaciares, alcanza los tres o cuatro metros de altura, pero puede llegar hasta los 20 El alerce puede llegar hasta los 40 metros de altura y más de tres metros de diámetro.Cada año generan un nuevo anillo de crecimiento, lo que constituye una suerte de historia clínica del clima de la región."Son como pequeñas bandas, de entre uno y dos milímetros de espesor, o a veces más pequeñas -explicó el científico-, y su grosor depende precisamente de las condiciones climáticas. Si el verano es muy frío, la banda es más angosta, y viceversa." Así, al extraer muestras cilíndricas de los troncos, de cinco milímetros de diámetro, (ver infograma) los investigadores pueden recuperar las huellas de esa historia centenaria."Es como hacer una biopsia. El árbol no resulta dañado y nosotros podemos fecharlo con exactitud y establecer correlaciones con los desvíos de la temperatura medidos por el ser humano. Como crecen en ambientes fríos, en lo alto de las montañas, son muy sensibles a la temperatura. Para nuestro estudio, analizamos alrededor de 30 árboles por sitio, lo que suma un total de entre 3600 y 3700 muestras a lo largo de la Patagonia andina." "Nuestras observaciones de campo indican que la velocidad de retroceso se ha incrementado aún más después de 1986. Esta aceleración, que se manifiesta en todos los glaciares patagónicos, es consistente con las reconstrucciones de la temperatura", indicó el científico Villalba alertó que estos resultados señalan que "las actividades humanas, en especial la quema de combustibles fósiles y la deforestación como mayores contribuyentes a la emisión de gases de tipo invernadero, están forzando el sistema climático fuera del rango de su variabilidad natural". Retroceso de los hielos Los científicos también están cartografiando un retroceso generalizado en los cuerpos de hielo de los Andes del Sur en respuesta al calentamiento documentado a partir de los anillos de los árboles El glaciar Frías, del monte Tronador, en el Parque Nacional Nahuel Huapi, por ejemplo, alcanzó su máxima extensión durante los últimos 2000 años alrededor de 1640-1660, durante una época fría que se conoce como Pequeña Edad del Hielo Desde ese momento y hasta 1850, aproximadamente, retrocedió a una velocidad de 2,5 metros por año.Pero cuando comienza el calentamiento la velocidad de retroceso se incrementa notablemente: fue de 7 metros anuales entre 1850 y 1900, alcanzó 10 metros por año entre 1910 y 1940, y 36 metros por año entre 1976 y 1986, período en el que las mediciones fueron realizadas anualmente por el Departamento de Glaciología del Ianigla Los glaciares y sus formas topográficas brindan información sobre los cambios ambientales y las variaciones climáticas asociadas con precisión de décadas Es decir que a través de una calibración precisa de la fluctuación del frente de los glaciares se puede obtener una historia detallada de los cambios climáticos más significativos de los últimos siglos"Es cierto que hubo momentos geológicos en los que la Tierra fue más caliente que en la actualidad, pero ocurrieron hace millones de años, cuando los continentes estaban en otra posición, no había calotas de hielo sobre la tierra y la composición de la atmósfera era diferente. Esa situación, de millones de años atrás, y ésta de hoy son incomparables. Aunque en el pasado geológico reciente la temperatura también varió, nunca lo hizo en los niveles actuales. Aquí está pasando algo".

Fuente: Diario de Rio Negro
Fecha: 2003-07-30


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